El entierro de la sardina es un acontecimiento festivo en el que se teatraliza el fin de los carnavales y el inicio de la cuaresma: Personajes vestidos de negro enlutado forman un cortejo que llevan a la sardina en un trono que posteriormente es arrojado a las aguas del Guadiana. Este peculiar entierro, acompañado de charanga musical y grupos carnavaleros, recorre las principales calles céntricas del municipio.